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Sobre reflexiones y aprendizaje: La toma de Ciencias Sociales (Primera parte)

La siguiente nota es una primera entrega de Marianela Vásquez Cornejo. La autora introduce la temática con un abordaje sobre movimientos estudiantiles de Nuestra América y específicamente de Costa Rica. Posterior desarrolla un breve contexto sobre la toma del edificio de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, como un accionar de lucha del movimiento estudiantil, en contra de los recortes del presupuesto de las universidades públicas.

Movimientos Sociales y Debilitamiento Institucional 04 de diciembre de 2020 Marianela Vásquez Cornejo
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Foto de Marianela Vásquez Cornejo

Aunque Costa Rica y el rumbo de sus políticas muchas veces se han retratado como un ejercicio excepcional con respecto a la realidad latinoamericana, y, especialmente diferenciada del istmo centroamericano, no deja de pertenecer a una compleja red de acontecimientos y procesos que han marcado la tónica en la formación de diversos lugares de convergencia social, dentro de los cuales se incluye el movimiento estudiantil. 

Sabemos que, como espacio históricamente atravesado por el racismo, el patriarcado y el arrastre del legado colonialista, nos enfrentamos a un escenario sumamente convulso que ha configurado sus formas de acción bajo la premisa de estos elementos. No es coincidencia que, desde principios del siglo XIX, la lucha por la educación superior y su democratización jugase un papel vertebral en la construcción de estados relativamente nuevos que habían conseguido su independencia hacía menos de un siglo. 

Así, para 1918, en uno de los procesos quizá más importantes en el recorrido del movimiento estudiantil latinoamericano, la Reforma de Córdoba aparece para posicionar lo que hasta hoy día ha funcionado para edificar el carácter de las universidades públicas, la autonomía universitaria. 

Acevedo menciona que sin duda fue el punto más polémico y trascendental de la Reforma, pues sostenía que la universidad debía ser autogobernada, eligiendo sus propias directivas y formulando sus propios estatutos y programas de estudio. El propósito era que los asuntos políticos externos no influyesen en el ritmo de la actividad universitaria. Dicho principio también implicaba que la fuerza pública no ingresara a los recintos universitarios. De alguna manera también proponía una autarquía financiera, un fin hoy imposible de cumplir.[1]

Sumado a esto y con el paso del siglo, los conflictos armados fueron claves en el establecimiento de una juventud con incidencia política en sus territorios, un movimiento estudiantil que trabajaba por transformar su realidad, como lo demuestran diversos episodios, desde México en 1968 hasta la Nicaragua del 2018. 

Los esfuerzos de la historia latinoamericana se han encargado de conservar una memoria viva del movimiento estudiantil, siendo los y las estudiantes los protagonistas indiscutibles de la lucha contra el imperialismo y los derechos humanos. 

Sin embargo, en términos historiográficos y acercándonos un poco más hacia nuestro contexto inmediato, el movimiento estudiantil costarricense ha sido un fenómeno poco estudiado por la academia, existiendo un vacío importante respecto a la representación que se tiene del mismo. 

De igual forma, sería mezquino no mencionar que existen iniciativas de gran relevancia que han permitido ir trazando nuevos acercamientos a la forma de entender este fenómeno, como, por ejemplo, los trabajos de Randall Chaves sobre la llamada generación de ALCOA[2], o el más reciente estudio de Iván Molina sobre las protestas en el Instituto Tecnológico de Costa Rica[3] durante los años 80.

Es por esta misma razón que el presente artículo, más que un exhaustivo análisis estrictamente académico, pretende ser un aporte a la construcción de la memoria del movimiento estudiantil, realizando una reflexión sobre el proceso que significo la toma del edificio de Ciencias Sociales en la Universidad de Costa Rica durante octubre del año 2019. 

Además de constituir un evento de gran importancia dentro de un panorama más amplio que en adelante se intentará desarrollar de manera más detallada, en la historia del movimiento estudiantil costarricense no hay un proceso que pueda igualársele, siendo la primera vez que instalaciones de una universidad pública son ocupadas durante 14 días ininterrumpidos en el país. 

Sumado a esto, se analizarán los procesos que aquí llamaremos “nuevas convivencias”, donde la configuración de las relaciones sociales se verá mediada por la toma del edificio, además de rescatar papel vital que jugó el liderazgo femenino en la articulación del proceso. 

Un breve contexto 

Para esto debemos remontarnos pocos días antes, al 14 de octubre del 2019, donde varios medios de alcance nacional publicaban la noticia sobre el redireccionamiento que planeaba el Ministerio de Hacienda sobre ¢70 000 millones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES). Esto implicaba una variación respecto al uso que las Universidades Públicas realizaban sobre sus fondos: 

“De esta manera, ¢70 000 millones de colones fueron clasificados como “transferencia de capital”, lo que significa que estos recursos no se podrán utilizar en gastos corrientes, por ejemplo becas, contratación de docentes, proyectos de investigación y acción social, sino solo en infraestructura y equipamiento.”[4]

Cabe destacar que esto sucede poco más de un año después de que diversos sectores de la sociedad, incluyendo el de la educación superior, se sumaran a los varios días de protesta en respuesta a las discusiones sobre el Plan Fiscal que posteriormente implementó el gobierno Alvarado Quesada, y que resultarían en la intervención de la Fuerza Pública en el Campus Rodrigo Facio con acciones violentas en contra de estudiantes:

“Policías de la Fuerza Pública ingresaron la noche de este miércoles a las instalaciones de la estatal Universidad de Costa Rica (UCR) para detener estudiantes que habían bloqueado una calle en San José, en el marco de una huelga contra la reforma tributaria que estudia el Congreso.

El rector de la UCR, Henning Jensen, dijo en la emisora Radio Universidad que los policías ingresaron de manera «abusiva» a las instalaciones y causaron daños en la facultad de arquitectura, donde detuvieron y golpearon a una cantidad de estudiantes no precisada.”[5]

Ahora bien, estos ataques a la autonomía universitaria serán los que funcionen como punto de inflexión para que desde el Pacífico se tome la iniciativa, siendo las sedes y recintos los más afectados por el redireccionamiento, de cerrar instalaciones en forma de protesta, como se lee en la nota del Semanario: 

“El primer golpe sobre la mesa lo dieron los estudiantes de la sede del Pacífico de la UCR, el miércoles 16 de octubre, al tomar el establecimiento como reclamo por los cierres de cursos y trabajos comunales, por un periodo indefinido, hasta conseguir respuestas de la administración.”[6]

Bastó solamente un día para que la Facultad de Ciencias Sociales en Rodrigo Facio, el 17 de octubre de 2019, tomara el edificio durante 14 días, uniéndose a los reclamos por el redireccionamiento y el manejo de los recursos a lo interno de la Universidad de Costa Rica.

 “Estudiantes de Geografía, Trabajo Social e Historia de la Sede Rodrigo Facio de la Universidad de Costa Rica toman el edificio de Ciencias Sociales en oposición a las condiciones del FEES y en solidaridad con los estudiantes de la Universidad Nacional.”[7]

Como es mencionado en la noticia, a este contexto hay que agregar que las protestas y tomas de edificios también fueron extendidas hasta la Universidad Nacional, aunque luego de varios conflictos internos con la administración universitaria, se logró sacar a los y las estudiantes que estaban en, principalmente el edificio de rectoría, por lo que decidieron llevar hacia la vía pública sus reclamos. Con esta realidad, fueron abordados y abordadas en varias ocasiones por la Fuerza Pública: 

“Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional (UNA) denunció que anoche fueron reprimidos con gases lacrimógenos por oficiales de la Fuerza Pública.

Los estudiantes estuvieron desde la tarde del miércoles bloqueado el paso por la calle 9 en la entrada de Heredia, por la clasificación de 35 mil millones del Fondo Especial de Educación Superior (FEES) como gasto capital.”[8]

Este panorama general ocasionó finalmente que el edifico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, además de otras facultades como Educación quien también sostuvo varios días de protesta, cerrara desde el 17 de octubre de 2019 hasta su entrega el 31 de octubre de ese mismo año. 


Notas: 

[1] Álvaro Acevedo Tarazona, “A cien años de la reforma de Córdoba, 1918-2018. La época, los acontecimientos, el legado.”, Historia y espacio 36 (2011): 9. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3797042

[2] Randall Chaves Zamora, “Fuimos jóvenes: historia y memoria de las manifestaciones estudiantiles contra Alcoa en Costa Rica (1968-2018)” (tesis de maestría, Universidad de Costa Rica, 2018).

[3] Iván Molina, “La huelga estudiantil de 1982 y la democratización del Instituto Tecnológico de Costa Rica”, Diálogos 23 (2019). https://www.researchgate.net/publication/330938616_La_huelga_estudiantil_de_1982_y_la_democratizacion_del_Instituto_Tecnologico_de_Costa_Rica

[4] Elpais.Cr, “El Ministerio de Hacienda redirecciona ¢70 000 millones del FEES”, Elpaís.cr, 14 de octubre del 2019, acceso el 15 de julio de 2020. ”https://www.elpais.cr/2019/10/14/el-ministerio-de-hacienda-redirecciona-%C2%A270-000-millones-del-fees/

[5]Elpaís.Cr-EFE, “Policías ingresan a la Universidad de Costa Rica para detener manifestantes”, Elpaís.Cr, 12 de setiembre de 2018, acceso el 15 de julio de 2020. https://www.elpais.cr/2018/09/12/policias-ingresan-a-la-universidad-de-costa-rica-para-detener-manifestantes/

[6]Lucía Molina y Esteban Guillen, “Movimiento estudiantil despertó durante el 2019”, Semanario Universidad, 3 de diciembre de 2019, acceso el 13 de julio de 2020. https://semanariouniversidad.com/universitarias/movimiento-estudiantil-desperto-durante-el-2019/

[7]Semanario Universidad, 17 de octubre de 2019. https://twitter.com/SemanarioU/status/1184960057794007046

[8] Yamileth Angulo, “Estudiantes de la UNA denuncian que fueron reprimidos con gases lacrimógenos por la Policía”, Elmundo.cr, 21 de noviembre de 2019, acceso el 16 de julio de 2020. https://www.elmundo.cr/costa-rica/estudiantes-de-la-una-denuncian-que-fueron-reprimidos-con-gases-lacrimogenos-por-la-policia/

Modo de citado: 

Vásquez, M. (04 de diciembre, 2020). Sobre reflexiones y aprendizaje: La toma de Ciencias Sociales (Primera parte). Memoria Histórica. Más allá de la Cortina. Heredia, Costa Rica: Cátedra Autónoma den Filosofía Política.

 

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