Más allá de la Cortina Más allá de la Cortina

LA POESÍA COMO DISCIPLINA: Un acercamiento a la obra de Juan Carlos Olivas, Costa Rica.

A continuación un acercamiento al trabajo literario del poeta costarricense Juan Carlos Olivas, Turrialba, 1986. "...yendo un poco más allá de sus libros, como conozco a Juan Carlos personalmente, su obra ya numerosa y reconocida internacionalmente, no se debe solo a su talento, sino que como todo artista, trabajador o persona sobresaliente, hay una ardua disciplina atrás de su trabajo. Un escritor que se sienta a diario en su estudio a leer, a escribir y autocorregir sus textos con rigurosidad. Un escritor que estudia a conciencia estilos, formas, uso del lenguaje de los y las grandes poetas de las distintas lenguas. Un artista dedicado completamente a su oficio, ... Alguien atento a su contexto, a su entorno y que ha ido plasmándolo en su obra".

Ni pena ni miedo 12 de enero de 2021 Sebastián Miranda Brenes Sebastián Miranda Brenes
Foto Olivas
Juan Carlos Olivas, Turrialba, 1986. Fotografía por Victor Hugo Fernandez, tomada de su perfil de Facebook.

Escribir es un arte, pero más que un arte es un trabajo. El escritor es un trabajador dedicado a un oficio que demanda disciplina, método, estudio y dedicación. Dentro de esta lógica, recuerdo dos frases que me han marcado como escritor, la primera es la ya desgastada y trillada de Pablo Picasso que dice: “la inspiración existe, pero te tiene que agarrar trabajando” y otra del escritor costarricense Álvaro Mata Guillé que en una conferencia dijo (aquí para parafraseo): el escribir es un oficio, y como en todo oficio hay escritores malos, buenos y sobresalientes. A esto último personalmente agregaría, que como en toda disciplina aquellos o aquellas que sobresalen se debe principalmente a su constancia y a su profunda dedicación a su quehacer literario. 

Además, hay que sumarle que el ejercicio artístico, como cualquier otro, se alimenta de la experiencia, y quienes nos dedicamos a esto siempre estamos atentos a los detalles de toda vivencia, pues como generalmente menciono las palabras de Julio Cortázar cada vez que imparto un taller de creación literaria, toda persona dedicada a la escritura se alimenta de la experiencia vivida, la experiencia leída y la experiencia escrita, pero además, también le sumaria la experiencia de la autoedición, pues no dudo que la mayoría de las y los escritores más reconocidos de nuestro mundo literario han sido más que rigurosos con sus propias obras, y han dedicado tiempo exhaustivo a la autocorrección de sus textos. También, la constancia que menciono la podría resumir en una de las frases que utilizo en los talleres, diciendo que cuando el o la escritora, que toma la decisión de vida para dedicarse al oficio de escribir, cuando no lee, escribe, cuando no escribe, edita, cuando no edita lee, y así se convierte en un trabajo cíclico.   

Realizó la disertación anterior, para poder acercarme al trabajo literario de uno de los poetas más sobresalientes de nuestro país, Juan Carlos Olivas, nacido en Turrialba en 1986, quien es poeta y profesor de inglés en una escuela primaria. Mereció el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría de poesía 2011, el Premio UNA-Palabra de poesía 2011, el Premio Academia Costarricense de la Lengua, el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2013, otorgado por el Instituto Nicaragüense de Cultura, el Premio de Poesía Eunice Odio 2016, de la Editorial Costa Rica y el Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2017, de Ecuador. Ha publicado La sed que nos llama (2009), Bitácora de los hechos consumados (2011), Mientras arden las cumbres (2012), Los seres desterrados (2014), Autorretrato de un hombre invisible (antología personal), El señor Pound (2015), El Manuscrito (2016), En honor del delirio (El Ángel Editor; 2017) Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2017 en Ecuador, La Hija del Agua(Amargord; Madrid, 2018), El año de la necesidad (Ediciones Diputación de Salamanca; Salamanca, 2018), Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador, Colección Particular – Antología personal (Nueva York Poetry Press; New York, 2018) y Las verdades del fuego –Antología breve- (Ediciones Municipalidad de Lima; Perú. 2020). Además, su obra ha sido traducida parcialmente a 18 idiomas.

Si analizamos la reseña anterior, tomadas de una publicación sobre el autor en la Revista Vallejo&Co y en la página de la Editorial Costa Rica, Olivas es un escritor joven, menor de 35 años que se ha dado un lugar importante en la escena de la literatura latinoamericana y española, a través de la obtención de importantes reconocimientos en el área y que lo ha llevado a ser ya un referente de la poesía costarricense, que de lejos de cualquier amiguismo y cualquier estratagema para buscar este reconocimiento, Juan Carlos ha escrito valiosísimos libros que valen la pena ser leídos con detenimiento, y que han sido producto del trabajo, la disciplina, el estudio y la constancia en la escritura, la lectura y la autoedición. 

Como por ejemplo, El señor Paund, publicado en Nicaragua después de ganar el Rubén Darío, nuevamente publicado por la Editorial UNED, donde a través de una poética sólida y madura nos otorga versos como los siguientes:

“Honor a aquellos que vieron
la ciudad arder
y en cobardía se escondieron en los sótanos.
A aquellos que callaron cargados de razón
y aceptaron ser la oveja del matadero;
a aquellos que vendieron a su Cristo
por treinta cervezas
y predicaron de su vida entre los bares

…”. (poema XXXII)

O los versos que pueden ser leídos en el poema de Hallazgo en Altamira, de su libro En honor al delirio, con el que ganó el Premio Paralelo Cero de Ecuador, que dice:

“Le hablo al hombre
que dibuja bisontes
en la cueva de Altamira.
Le digo que se detenga,
que no vale la pena
dejar registro
de existencia humana alguna,
que los cazadores
nos cazamos a nosotros mismos,
que fracasamos en un intento de futuro,
que no aprendimos a remendar
las hilachas del corazón
y a la forma del círculo
solo la utilizamos
para forjar monedas.

Le insisto en que no somos dignos
de contar nuestra historia,
…” (pág. 52).

O en la Hija del agua, publicado en España por Amargod ediciones y que durante su escritura lo llevo a convivir por un tiempo con el fantasma de Eunice Odio en su casa, y quien al parecer le dictaba versos como el siguiente:

VERACRUZ ES UN ESPEJO
de espumas incesantes.
Un sortilegio donde la fe
deposita su cuota de ceniza.
Yo lo miro y la deshago
porque siempre está ahí:
impronunciable,
demolida como un pájaro en la aurora.
De sus aguas
Eunice exige ser fecunda,
abre su flor,
su gruesa y pálida armonía
donde los peces luchan
por un trozo de luz
o una guirnalda.
…” (pág. 101).

Y como nos dice en su libro El año de la necesidad (Editoria New York Poetry Press), en su poema Sobre la multitud:

“Escribo para los mismos
cuatro gatos de siempre.

Los gatos que se apiñan,
       me aruñan, me iluminan.

Los que salen con su hambre
a maullar en las arterias del tejado.
Los que no necesitan
              la presencia de la luna.

…” (pág. 78).

Pero yendo un poco más allá de sus libros, como conozco a Juan Carlos personalmente, su obra ya numerosa y reconocida internacionalmente, no se debe solo a su talento, sino que como todo artista, trabajador o persona sobresaliente, hay una ardua disciplina atrás de su trabajo. Un escritor que se sienta a diario en su estudio a leer, a escribir y autocorregir sus textos con rigurosidad. Un escritor que estudia a conciencia estilos, formas, uso del lenguaje de los y las grandes poetas de las distintas lenguas. Un artista dedicado completamente a su oficio, inmerso cotidianamente en las experiencias cortazianas anteriormente mencionadas. Alguien atento a su contexto, a su entorno y que ha ido plasmándolo en su obra. 

Pero también, Juan Carlos es un escritor, que aun siendo altamente reconocido, no ha permitido que eso le sature el ego, creyéndose el cuento de ser un escritor consolidado, que busca estar protagonizando la escena literaria del país, o que cree tener una superioridad moral para señalar cómo se debe o no escribir la poesía actualmente. Sino por el contrario, Olivas sigue siendo un escritor de perfil bajo, concentrado en la creación literaria, y si se quiere, se mantiene al margen de cualquier grupo o círculo literario en el país o en el extranjero. 

Esto, a mi parecer, le permite mantener su lucidez creativa, y concentrarse plenamente en su oficio de escribir, en el oficio de explorar el leguaje, la forma de decir las cosas, de dejar constancia de nuestro presente, y aportar significativamente a la literatura costarricense y del continente.

Considero que Juan Carlos Olivas, lleva la consigna de la disciplina a la poesía, lleva la idea del escritor como un trabajador, comprometido con la palabra, con el quehacer literario y con la poesía misma. Es por esto, que hace tiempo quería escribir un artículo sobre su trabajo, pues considero que Olivas es un escritor que puede seguir creciendo y llevar nuestra literatura muy largo. 

Por esto, lanzo la invitación desde la Revista Ni pena Ni miedo, del diario Más allá de la cortina, para acercarnos al trabajo poético de Juan Carlos Olivas, un escritor que seguirá dando de que hablar en los próximos años. 

Cierro este reconocimiento, con su poema Culto Personal del libro El año de la necesidad, Editorial New York Poetry Press:

“La vida entonces se reduce a esto:
Me tomas de la mano temblorosa
mientras entramos al oráculo
donde fluyen dos manantiales:
uno consagrado a Mnemosyne
y el otro al gran Leteo.

Sabes que lo que vas a decir
no lo recordaré mañana,
y sé también que ahora mis palabras
son como una especie de plegaria
que no sabemos si los dioses cumplirán.

Pero adentro sigue temblándonos la sangre
y aún continúa saciándonos a oscuras
la vasija rota de la fe.
Por eso insistimos en llevar al oído
la vibración del agua,
por eso dejamos que la edad
nos arrugara el rostro,
por eso permitimos que la sed
nos embriagara plenamente en su deshora.

Mañana, si es que llega, lo olvidaremos todo,
y aunque no nos vayamos a morir,
sentiremos como un frío metal
la cruel vergüenza de vivir sin el otro.

Tu pasarás de largo
hablando no sé qué, en un idioma extranjero;
yo cruzaré una calle
y llevaré a mi rostro una mano temblorosa,
hasta que el último Dios
-cansado de sabernos-
acabe de reírse.” (pág. 87). 

 

Toque para compartir

Colabora con 10$ y ayuda a que este proyecto autogestionado siga en linea

Te puede interesar

Elí Urbina.

Poemas de Elí Urbina, Perú

Elí Urbina
Ni pena ni miedo 10 de noviembre de 2020

ELÍ URBINA (Chimbote, Perú, 1989). Es autor los poemarios: “La sal de las hienas” (Plectro Editores, 2017) y “El abismo del hombre” (Buenos Aires Poetry, 2020). Forma parte de numerosas antologías, entre las que destacan: “Plexo Perú, poesía gráfica Perú-Chile” (Editorial Quimantú y Casa Azul, Valparaíso, Chile) y “Aislados, Dosis de poesía para tiempos inciertos” (Dendro Ediciones, Perú).

FOTO ELPIDIO

Poemas de Elpidio González Aguilar, Panamá

Elipidio González Aguilar
Ni pena ni miedo 17 de noviembre de 2020

La siguiente es una colaboración del poeta panameño Elpidio González Aguilar (Santiago de Veraguas, Panamá, 1995). En el año 2017 gana el Concurso Nacional de Cuento José María Sánchez con la obra Breve manual de urbanidad y etiqueta, publicada por la Editorial de la Universidad Tecnológica de Panamá en el año 2018. También gana el Concurso Estudiantil Universitario de Poesía de la Universidad de Panamá 2018 con la obra Detrás del mar. Forma parte del colectivo Masa Crítica.

foto

Poemas de Mario Pera, Perú

Mario Pera
Ni pena ni miedo 15 de diciembre de 2020

Mario Pera (Lima-Perú). Reside en Barcelona. Abogado por la Universidad de Lima (Perú), diseñador gráfico y máster en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de Barcelona (España). Director de la revista web Vallejo & Co. y de la editorial del mismo nombre. Obtuvo el Premio Ilustre Municipalidad de Cuenca en el Festival de la Lira (Ecuador, 2013). Ha publicado en poesía Preparaciones anatómicas (Perú, 2009 y Venezuela-Ecuador, 2020), Ruido Blanco (Perú, 2011; 2015 y Ecuador, 2016), The Most Natural Thing. New American Poetry (Italia, junto a David Keplinger, 2016) e Y habrá fuego cayendo a nuestro alrededor (España, 2018); como antologador De este lado del cielo. Nueva antología de la poesía peruana (Chile, 2018); y en ensayo Fare l’America or learn to live in it? Italian immigration in Peru (Francia, 2012) y Comunicaciones marcianas. Revista Amauta, a 90 años de la vanguardia peruana (Perú, junto a Roger Santiváñez, 2019).

Zurita

Discurso de Raúl Zurita después de recibir el XXIX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoaméricana

Raúl Zurita
Ni pena ni miedo 27 de noviembre de 2020

Nuestro querido Raúl Zurita, quien escribió en el desierto de Atacama el verso con que bautizamos nuestra Revista Ni pena Ni miedo, recibió ayer, 25 de noviembre, su Premio Reina Sofía de Poesía Iberoaméricana. Les compartimos su hermos discurso. "Hemos escrito con mis compañeros parte quizás de los más grandes poemas de nuestra generación, pero los grandes poemas solo cuentan si son un pretexto para la bondad, porque solo desde esa bondad la poesía estará cumpliendo con el único papel que le da sentido: celebrar la vida, llorar la muerte, e imprimir sobre los martillados rostros de lo humano, los rasgos aún inimaginables de una nueva eternidad".

Relatos construccion de micro mundos con Gabriela Alemán, Bernabé Berrocal y Flory Vargas

Relatos construccion de micro mundos con Gabriela Alemán, Bernabé Berrocal y Flory Vargas

Gabriela Alemán, Bernabé Berrocal y Flory Vargas
Ni pena ni miedo 30 de noviembre de 2020

Para esta FILCR 2020 virtual Uruk Editores organizó el conversatorio "Relato: construcción de micro mundos" en el que participan las escritoras Gabriela Alemán y el escritor Bernabé Berrocal. En este conversatorio hablaron de sus más recientes publicaciones: "La muerte silba un blues" de Gabriela Alemán, "La mujer que vendría lunes" de Bernabé Berrocal y "Las hijas del sol de sangre" de Flory Vargas, los tres publicados por Uruk Editores en el 2020.

Ana gabriela serrano gonzalez

Poemas de Ana Gabriela Serrano González, Bolivia

ANA GABRIELA SERRANO GONZÁLEZ
Ni pena ni miedo 01 de diciembre de 2020

Nació en Sucre Bolivia en 1992. Escritora y Arquitecta. Publicó el microcuento ´´Miau´´ en la antología literaria Gatos de la cartonera chilena, algunos relatos cortos en la revista digital Oxímoron y obtuvo el segundo lugar del concurso Juana Azurduy en la categoría de poesía del año 2019, participa en proyectos de fomento a la lectura y es parte del Colectivo Trueque Poético dirigido por Valeria Sandi. Actualmente trabaja escribiendo poemas, relatos y artículos e investigación en el campo de la arquitectura.

Lo más visto

download

¿Qué es el empleado público?

MSc. Esteban Paniagua
Realidad Nacional 04 de enero de 2021

Este artículo trata de explicar como la mal llamada "clase política", compuesta por el presidente, ministros, diputados y altos jerarcas de las instituciones son los empleados públicos culpables de la crisis económica del país, a pesar de que se nos presentan como si no fueran empleados públicos y los otrosempleados públicos tuvieran la culpa de su mala administración

download

El machismo en la literatura

Katia-Sofía Hakim, Aura Sabina y Tanya Cosio
Festival del Norte 25 de diciembre de 2020

En este interesante foro de discusión, Katia-Sofia Hakim (Francia), Aura Sabina (México) y Tanya Cosío (México) nos brindan importantes testimonios y reflexiones sobre como se vive el machismo en el medio literario. El foro se desenvolvió en el Festival Internacional del Norte, Poesía en Tránsito

download-1

La gigantesca huella de Mario Devandas Brenes

Rogelio Cedeño
Realidad Nacional 26 de diciembre de 2020

El día de ayer, Costa Rica perdió a un gran luchador social, un defensor de la CCSS y de la institucionalidad costarricense. En homenaje a Mario Devandas Brenes, el día de hoy les presentamos este artículo de Rogelio Cedeño, dedicado a su huella y su trayectoria.

Foto Olivas

LA POESÍA COMO DISCIPLINA: Un acercamiento a la obra de Juan Carlos Olivas, Costa Rica.

Sebastián Miranda Brenes
Ni pena ni miedo 12 de enero de 2021

A continuación un acercamiento al trabajo literario del poeta costarricense Juan Carlos Olivas, Turrialba, 1986. "...yendo un poco más allá de sus libros, como conozco a Juan Carlos personalmente, su obra ya numerosa y reconocida internacionalmente, no se debe solo a su talento, sino que como todo artista, trabajador o persona sobresaliente, hay una ardua disciplina atrás de su trabajo. Un escritor que se sienta a diario en su estudio a leer, a escribir y autocorregir sus textos con rigurosidad. Un escritor que estudia a conciencia estilos, formas, uso del lenguaje de los y las grandes poetas de las distintas lenguas. Un artista dedicado completamente a su oficio, ... Alguien atento a su contexto, a su entorno y que ha ido plasmándolo en su obra".

codo05

72 años de los asesinatos del Codo del Diablo

Ivania Rojas
Museo virtual contra-hegemónico 20 de diciembre de 2020

En el siguiente artículo se aborda los asesinatos del Codo del Diablo. La nota intenta responder las siguientes preguntas: ¿Cuál era el escenario político de Costa Rica en que se producen los asesinatos del Codo del Diablo? ¿Cómo fue la violencia de los vencedores de la Guerra Civil de 1948 en contra de los comunistas? ¿Cómo asesinaron a los mártires del Codo del Diablo?

Captura de Pantalla 2021-01-03 a la(s) 10.41.43

El maletín y la cajita

David Monge Arce
Reflexiones 03 de enero de 2021

Con esta entrega iniciamos una serie de críticas de cine, realizadas por el escritor costarricense David Monge. Esperamos sean de su agrado y les invitamos a comentar sus apreciaciones sobre las películas analizadas

Boletín Semanal